Jueves, 17 de abril de 2014
Artículos - Opinión
19.08.2009
El Salvador - Protección de los derechos de los trabajadores migratorios
PIDHDD
Adital

PLATAFORMA INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS, DEMOCRACIA Y DESARROLLO - CAPÍTULO EL SALVADOR

Informe alternativo relativo al cumplimiento por El Salvador de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y sus familias

Informe alternativo relativo al cumplimiento por El Salvador de la Convención Internacional sobre la Protección de los Informe alternativo relativo al cumplimiento por El Salvador de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y sus familias

Junio, 2009

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Presentación

Por primera vez el Comité de Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares de las Naciones Unidas solicitó al estado salvadoreño la presentación de un informe de la situación migratoria, basados en el artículo 74 de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, dicho informe fue examinado en su noveno período de sesiones del 24 al 28 de noviembre del 2008, y en sesiones 89º y 90º el cual tuvo lugar los días 24 y 25 de noviembre del 2008.

La Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo (PIDHDD) Capítulo de El Salvador y La Red para las Migraciones de El Salvador elaboramos un informe alternativo el cual fue enviado al Comité. El día 24 de noviembre La Red para las Migraciones de El Salvador. La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH) y el Señor Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, fuimos recibidos por El Comité para responder a preguntas.

El presente documento contempla el informe presentado al Comité por la Red para las migraciones, las observaciones finales del Comité que diera el 4 de febrero del 2009 y, La Convención Internacional sobre la Protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares.

Este informe es presentado por las instituciones integrantes de la Red para las migraciones de El Salvador. La Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo. (PIDHDD) CAPÍTULO EL SALVADOR. La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), así como:
-CARITAS de El Salvador
-Centro de Recursos Centroamericanos CARECEN
-Iglesia Anglicana Episcopal
-Programa de Atención a Refugiados PARES
-Iglesia Luterana de El Salvador
-Fundación para la Reconstrucción y el Desarrollo de El Salvador REDES
-Asociación Salvadoreña de Desarrollo Integral - ASDI
-Fundación para la Solidaridad FUNDASOL
-Comisión de Derechos Humanos de El Salvador CDHES
-Universidad Tecnológica de El Salvador
-Universidad Panamericana
-Comisión Nacional para la Mujer Salvadoreña CONAMUS

Introducción:

A) La emigración salvadoreña:

Como es del conocimiento del Honorable Comité, El Salvador es un país profundamente influenciado por las migraciones. Es un país productor de enormes contingentes de emigrantes y dependiente de significativos montos de remesas familiares. Su situación geográfica lo convierte en un territorio de tránsito hacia los países de destino en el norte del hemisferio.

También en años recientes, se ha convertido en un país donde trabajadores migratorios de Honduras y Nicaragua realizan actividades laborales en temporadas agrícolas. Así, pues, la migración está impactando e influenciando las fibras más sensibles de la realidad salvadoreña.

Entre 500 y 600 personas salvadoreñas emigran diariamente, principalmente hacia los Estados Unidos debido a la falta de empleo y oportunidades para vivir dignamente en el país. Datos de la Universidad Centroamericana (UCA) establecen que cada año son 145 mil personas las que emigran; calculándose un total de 2 millones 800 mil salvadoreños y salvadoreñas viviendo en el exterior (un 29% de la población).

Uno de cada tres salvadoreños se encuentra en el exterior; de este total, al menos un 88% se ha concentrado en los Estados Unidos (2.7 millones). Si bien hace falta documentar mejor las bases de estos estimados mayores, no sería sorprendente que resultara cierto que la población salvadoreña en los Estados Unidos fuera mayor que los niveles detectados por el censo de ese país, aun con las correcciones del caso, por dos razones: el clásico subconteo de los grupos étnicos y de los pobres en los censos, así como el hecho de que una parte considerable de los inmigrantes salvadoreños ha llegado o se ha quedado en un estado de indocumentación, con lo que evita el escrutinio oficial.

Los datos salvadoreños, sin embargo estarían indicando que si para que emigrara el primer millón de salvadoreños se requirieron los 48 años transcurridos entre 1951 y 1998, se requirieron solo cuatro años más (19982002) para despachar el segundo millón. A mayo de 2005, el saldo acumulado de casi 55 años era de 2 millones 664 mil emigrantes.

Suponiendo que de estos 90% se ha dirigido a los Estados Unidos, solo en ese país habría ya 2.7 millones de salvadoreños, sin incluir los que salieron del país sin registrarse y los nacidos allá que han asumido la doble nacionalidad.

De ser así, podría quedarse corto el estimado del Ministerio de Relaciones Exteriores (1), de 2.9 millones de salvadoreños en los Estados Unidos.

El fenómeno de la migración difícilmente se va a reducir, la tendencia es a incrementarse de forma sensible, mayormente porque están respondiendo a una dinámica económica nacional, donde el costo de la vida se incrementa, las oportunidades laborales y de salarios se reducen, por lo tanto la persona ve como la única salida a sus problemas emigrando, la migración se convierte como una válvula de escape.

Las causas de los altos índices de migración en este país son debido a los grandes problemas económicos, la ausencia de empleos, los bajos salarios, el alto costo de la vida, la falta de seguridad en el país, la ausencia de oportunidades y sobre todo la pobreza que constituye uno de los factores primordiales. Pero no solamente los más pobres emigran, sino también la población de estratos medios bajos que mantienen vínculos con personas en otros países o que tienen relaciones sociales, que buscan mejores condiciones de vida que las que le ofrece el país.

Esto incluye últimamente, una significativa migración de Profesionales El país se destaca por los altos índices de violencia y criminalidad, se mantiene un número considerable de muertes violentas que sobre pasa los números de una epidemia, 58 muertes violentas por cada 100 mil habitantes, cerca de 11 muertes violentas diarias y delitos comunes como asaltos, secuestros y extorsiones están a la orden del día.

El sistema se ha visto postrado ante el aumento de la delincuencia y la violencia, sólo un 15% del total de los delitos son judicializados debido a la precariedad y lentitud de las investigaciones, de este porcentaje, menos de un 5% llega a sentencia firme.

Las remesas familiares superaron los USD 3.330, millones de dólares en el 2006, y 3600 millones de dólares para el 2007 lo que representa un 18% y 18.5% del PIB respectivamente y son las que permiten a muchas familias salvadoreñas satisfacer sus necesidades básicas.

La CEPAL y el PNUD han señalado que las remesas alivian la pobreza entre un 7% y 8%.La migración ha traído aparejado el fenómeno creciente de las deportaciones en el mes de enero de 2007, la Dirección General de Migración y Extranjería informó que en el año 2005 habían sido deportados 1,055 mujeres y 269 menores de un total de 7,571 deportados; de los cuales 7,239 venían de Estados Unidos y 234 de México.

Si comparamos con los datos de deportados del 2006 notamos que la cifra aumenta a 2,749 mujeres (18%) o sea 1,694 mujeres más. Si comparamos con los datos de deportados del 2006 notamos que la cifra aumenta a 2,749 mujeres (18%) o sea 1,694 mujeres más. En los tres primeros años, 1999-2001, las deportaciones promediaban unos 4 mil 33 al año, equivalente apenas a 1.6% del saldo migratorio de ese período. De esos, 3 mil 271 (81%) venían desde los Estados Unidos. Un promedio de 1 mil 467 (36%) tenía antecedentes penales; de ellos, el 98%
fueron deportados de los Estados Unidos.

De 2002 en adelante, el patrón cambia radicalmente. México, país de tránsito, empieza a deportar un promedio de casi 28 mil 700 salvadoreños por año (85% del total de deportados para el periodo 2002- 2005), de los cuales sólo cuatro tenían antecedentes penales.

Estados Unidos sigue enviando un número levemente mayor con antecedentes penales (1 mil 634 al año), y duplica su nivel de deportaciones sin antecedentes a unos 3 mil 727 por año. El número de deportados de todos los países salta a 33 mil 600 por año, lo cual se asemeja al 15% del saldo migratorio neto de El Salvador para el mismo periodo.

En total, a través de seis años y cinco meses, 129 mil 671 salvadoreños fueron deportados de 24 países, de los cuales 10 mil 91 (8%) tenían antecedentes penales. Casi 99% de los que tenían antecedentes venían de los Estados Unidos (9 mil 940).

Es notable que Canadá, con una población de inmigrantes salvadoreños alrededor de 15 veces menor (La Prensa Grafica 4/ICA, 2005), ha deportado 171 veces menos que los Estados Unidos. O sea, 11 veces menos per cápita. Solo 28 de los 164 deportados desde Canadá venían con antecedentes.(2)

Un dato mas reciente, publicado por El Diario de Hoy con fecha 13 de noviembre de 2007 apunta las siguientes cifras: hasta el 10 de noviembre se confirma la deportación de 32,775 salvadoreños, contando los que llegaron desde Estados Unidos, México y Guatemala; por vía aérea desde Estados Unidos, de donde llegó la mayoría, 17,802 y por vía terrestre 14,973.personas.

El costo del viaje hacia el sueño americano es sumamente alto si se toma en cuenta el sin número de riesgos de que los salvadoreños deben enfrentar durante su travesía por Guatemala y México, en esos países son normalmente víctimas del abuso y de las arbitrariedades de autoridades y particulares inescrupulosos.

Durante el viaje son chantajeados, explotados, asaltados y abusados, las mujeres y niñas son las más vulnerables y castigadas por esta situación. Uno Durante el viaje son chantajeados, explotados, asaltados y abusados, las mujeres y niñas son las más vulnerables y castigadas por esta situación. Uno de los riesgos enfrentados por mujeres migrantes que salen indocumentadas es la trata de personas ya que se ven forzadas al servicio sexual y a otros trabajos obligatorios. Algunas personas corren el riesgo de llevarse a niños propios o por encargo, una gran mayoría queda abandonada durante el viaje, otros son puestos a la orden de autoridades sin que determine su situación legal.

Quienes logran establecerse en México o los Estados Unidos y no legalizan su situación-que son la mayoría- viven una vida sumergida en la clandestinidad, no tienen relaciones sociales, se alejan de todo aquello que ponga en peligro su estadía, esta situación es propicia para la discriminación, la explotación y el maltrato, hace falta aquí generar un proceso de sensibilización, de información y de formación, trabajando coordinadamente con organizaciones locales, con iglesias y con los consulados.

Nada agradable resulta el retorno en condición de deportado, primero enfrentar el estigma de la criminalización, el trato que se recibe al llegar al aeropuerto que por hoy es más que un proceso insensible de trámites administrativos sin mayores orientaciones cuando solo un 19% de deportados de los Estados Unidos tiene Record delictivo. Quienes regresan, saben que volverán a enfrentar su misma pobreza y sumado ahora a pagar lo que prestaron para realizar el viaje, sin empleo y sin bienes regresan frustrados a sus comunidades.

En los últimos años, el gobierno de la República a través de la Cancillería ha extendido algunos servicios para atender la creciente demanda de los salvadoreños en el exterior, estos servicios se han incrementado con la creación de la Vice Cancillería para los salvadoreños en el exterior, se han abierto más consulados en México y Guatemala, se atiende en otras grandes ciudades de los Estados Unidos, se ha creado el programa Bienvenido a Casa y se está incrementando el servicio consular para algunos trámites legales en el extranjero.

No obstante lo anterior, los servicios de Cancillería y de otras organizaciones no Gubernamentales son limitados si tomamos en cuanta el incremento de la demanda. El programa "Bienvenido a casa" tiene alcances muy limitados y frecuentemente es objeto de críticas por parte de los deportados y sus familiares. Por otra parte, los servicios con que hasta ahora se cuenta están en su mayoría enfocados al exterior, salvo el servicio de bienvenido a casa y la repatriación de restos mortales de compatriotas que mueren en el intento por llegar a los Estados Unidos.

B) La inmigración en El Salvador:

El mercado laboral salvadoreño está caracterizado por el fenómeno del subempleo y el autoempleo. Una gran proporción de la población salvadoreña carece de pleno empleo y trabaja en el sector informal, sin el amparo de las leyes laborales ni de las instituciones administrativas y judiciales de protección al trabajador, sin seguridad social ni estabilidad en el empleo, y normalmente sin un salario que alcance el mínimo legal.

El mismo Órgano Ejecutivo ha reconocido esta situación:

"La variable más relevante en El Salvador es el subempleo, el cual se divide en dos categorías: el visible (los que trabajan involuntariamente menos de 40 horas semanales) y el invisible (los que trabajan semanalmente más horas de 40 pero perciben un ingreso menor al salario mínimo establecido). El subempleo únicamente se mide a nivel urbano, pues se considera que son pocas las personas que poseen pleno empleo en el área rural, dadas las características estaciónales de la producción agrícola.

Es de resaltar que la mayoría de salvadoreños residentes no tienen garantizado el derecho a un trabajo digno y, en consecuencia, sus condiciones de vida son bastante precarias, lo cual explica el enorme flujo migratorio de salvadoreños principalmente hacia los Estados Unidos de América. Ahora bien, tampoco podemos afirmar que el resto la población que sí tiene pleno empleo - salvo un porcentaje privilegiado - está en mejores condiciones en relación con este derecho fundamental.

Esta situación se empeora debido a la vulnerabilidad propia del sector migrante sobre todo de aquellos que se colocan como jornaleros o recolectores de cosecha temporal, mozos de servicio o las mujeres en servicio doméstico, sin documentos y sin contratos, imposibilitados de acceso a condiciones normales de vida (alquilar o comprar una casa, abrir cuentas bancarias, obtener créditos, seguridad social, seguro de vida, etc.)

La migración de centroamericanos intra y extraregionalmente no es un fenómeno nuevo, tanto por razones económicas como políticas.(3) La región centroamericana, con poca excepción de Costa Rica, ha sido por definición, durante el decenio 1990-2000, expulsora de población, siendo el componente laboral de esta migración, su principal característica. Ciertamente, la responsabilidad de un altísimo porcentaje de la migración de trabajadores centroamericanos corresponde a migración extrarregional, fundamentalmente hacia el Norte,

En tal sentido, las cifras indican que mientras hasta el decenio de los setenta la emigración fuera de la región centroamericana equivalía al 40% de los movimientos, a partir del decenio de los noventa esa relación varió radicalmente, de modo que pasó de un 48.8% a un 92.5%, reduciéndose las migraciones regionales a una 7.5 del total de desplazamientos.

La modificación en el patrón de migración "no fue el resultado de una disminución real de los flujos fronterizos y de la migración dentro de la región, sino de un incremento acelerado del otro fenómeno", sea de la altísima migración hacia México y sobre todo los Estados Unidos" (4)

El gobierno ha expresado la dificultad para contar con estadísticas a cerca de la presencia y situación de extranjeros en el país, sobre todo por la imposibilidad material del control de los movimientos de la población migrante proveniente de la región centroamericana y que ingresa valiéndose de su permiso CA-4 mediante el cual se permite el ingreso a ciudadanos provenientes de Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Muchas personas deciden quedarse a trabajar en el país y buscan documentarse de la manera más inmediata, esto trae consigo persecución penal y la expulsión inmediata del país. Quienes optan por legalizar su estadía se ven sometidos a unos procesos de trámites innumerables, a muchos les caduca su permiso temporal mientras consigue extender su residencia.

La presentación del primer informe del Estado de El Salvador al Comité es una buena oportunidad para buscar las soluciones a los muchos problemas que origina la migración en nuestro país y, por ello, en un espíritu de colaboración y propuesta, las instituciones que suscribimos este documento, como instituciones comprometidas por la promoción y defensa de los derechos humanos en El Salvador y conscientes de la necesidad de fortalecer el legado de los Acuerdos de Paz de 1992, consideramos indispensable entregar al Comité de los Trabajadores Migratorios algunas de nuestras valoraciones sobre la situación de los trabajadores migratorios y sus familiares en El Salvador, a la luz de las obligaciones adquiridas por el Estado salvadoreño al ratificar la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y sus Familias.

Al convertirse en Estado Parte de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y sus Familias (en adelante "la Convención"), el país ha debido transformar sus Al convertirse en Estado Parte de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y sus Familias (en adelante "la Convención"), el país ha debido transformar sus leyes y sus prácticas administrativas e impulsar una cultura de respeto a los derechos humanos de los trabajadores migratorios y sus familiares, en cumplimiento de las obligaciones previstas por la Convención; sin embargo, como veremos a lo largo de estas páginas, las instituciones que suscriben este documento consideramos que falta un largo trecho para que el trascendental paso de ratificar la Convención produzca efectos positivos en el respeto y la garantía de los derechos de los trabajadores migratorios y sus familias en el territorio nacional.

Notas:

(1) Índice de Desarrollo Humano, El Salvador, 2005, PNUD.
(2)PNUD, Obid, op cit.
(3) “…aproximadamente un 28 por ciento de los Salvadoreños viven fuera, un 17 por ciento de Nicaragüenses y al menos 10 por ciento de la población en el resto de países ( aproximadamente ocho por ciento en Guatemala, 7 por ciento en Honduras y 2 por ciento en Costa Rica). Por todo un 14 por ciento de centroamericanos viven fuera del país de envío, aunque no necesariamente fuera de la región”. PROYECTO ESTADO DE LA NACION. “A Binational Study: the State of Migration flows between Costa Rica and Nicaragua”. Un estudio preparado por International Organization for Migration (Organización Internacional de las Migraciones) ( Editado por I.O.M. Diciembre 2001), página 7.
(4)[16] MORALES Gamboa Abelardo, op. cit., página 8.


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